martes, 12 de febrero de 2008

ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL CASTELLANO

SU FORMACION

La lengua castellana pertenece al grupo de las Neolatinas o romances. Junto con el castellano y sus dialectos, son neolatinas el portugues, el gallego, el maderés, el francés, el italiano, el rumano, las cuales hay que agregar otras lenguas que se hablan en regiones limitadas como el provenzal (al que pertenece también el catalán y el lemosín), el sardo en Cerdeña, el rético (tirolés, grisón, etc. En parte de Suiza e Italia) el dalmático.

Estas lenguas surgieron cuando se produjo el desmembramiento del imperio romano de occidente.

LENGUAS ROMANCES

Nuestra lengua como todas las de origen latino desciende, fundamentalmente, del latín vulgar (sermo vulgaris) que era la lengua hablada por los romanos invasores.
Era pues el latín coloquial hablado tanto por la soldadesca y los colonos hablados como por funcionarios y mercaderes; no era el latín culto (sermo novilis) o latín escrito, el de la esfera literaria y artística.


LA PENINSULA IBÉRICA

PUEBLOS PRIMITIVOS

La península ibérica estaba poblada por pueblos autóctonos cuyas lenguas ya habían sido influenciadas por otros pueblos invasores: fenicios, cartagineses y griegos antes que llegaran los romanos

Los iberos a quien debe su nombre la península, y los celtas después de un periodo de luchas terminaron fusionándose y formaron el pueblo celtibero.

Los tartesios, en el sudoeste, los ligures en el noroeste y centro, los vascos en el norte, sobre el mar cantábrico cuya lengua permanece aun viva, a diferencia de las otras que han sido absorbidas y que permanecen apenas como sustrato lingüístico en las lenguas de los invasores o en la toponímia del ligar.

Del ibero: baturro, cazurro, pizarra, chiscarra, guijarro.
En la toponímia: Andorra.
Del celta: labriego, nocheriego, andariego braga.
En la toponímia: Segovia, Sigüenza, Coimbra.
Del ligur: peñasco, borrasca, páramo, manteca.
En la toponímia: Tarascón, Barcelona, Viascón, Biosca.
Del vasco: ascua, gazmoño, izquierdo, becerro, centerro, jarra.
En la toponímia: Ezquerra Lascuarre.

PUEBLOS PRERROMANOS

España fue invadida por los romanos en el siglo III a.c. otros pueblos habían influenciado sobre la península, los primitivos habían aceptado pacíficamente esos contactos. Ellos fueron:

Los fenicios, que ya en el siglo XII a.c. habían establecido factorías a lo largo de la costa mediterránea dejaron vestigios en la toponímia de España. Tales los nombres de la ciudad de Cádiz (Gañir) y Málaga.

Los cartagineses que incursionaron también por las costas hispánicas del mediterráneo, fundaron ciudades cuyos nombres los aluden Cartagena y Mahon. El nombre de la península Hispania, que significa tierra de conejos también es de origen cartaginés.

Los griegos que habían llegado ya a las costas de España por el siglo VII a.c. acusan su presencia en los nombres de grandes ciudades como Rosas, Ampurias y Alicante.

Muchas palabras han entrado posteriormente a través de los romanos, pero una larga lista de voces con connotaciones científicas o técnicas, se formaron respondiendo ala ley del progreso. Son neologismos (nuevas palabras).

Voces griegas: Atleta, escuela, teorema, estalactita, pura, altas, gruta, escena, sinfonía, poema, tesis, botica, maquina, sindicato, canon, guitarra, otorrinolaringología, cinematógrafo, antibiótico, telegrama, biólogo, psicología...

LOS ROMANOS

En el año 19 a. c. los romanos en su afán expansionista invadían la península ibérica. Ya eran siglos de dominación recaída también sobre Francia, África y Oriente.

La necesaria comunicación coloquial entre invasores e invadidos, los invasores impusieron su lengua y los pueblos sometidos se vieron obligados a “romancear”, es decir a hablar a manera de los romanos. Culturalmente más débiles, fueron adaptando sus lenguas a la de los invasores hasta quedar totalmente absorbidas.

En los países orientales la cultura griega se abría paso marcando lingüísticamente a esos pueblos, mientras los árabes dominaban el norte de África.
Pero a medida que se avanzaba hacía el siglo V de nuestra era se produjo la total caída del imperio y la lengua nacional comenzó a disgregarse, a corromperse, a manifestar tendencias distintas, que acentuadas en el medioevo, darían origen a las llamadas lenguas neolatinas o romances.

Así el latín fue diferenciándose cada vez más en sus dos manifestaciones: la literaria y la coloquial.

El latín hablado fue sufriendo transformaciones de tipo fonético, morfológico sintáctico y léxico, propios de cada lengua viva. (El estudio diacrónico de las lenguas comprueba ese dinamismo)

LOS PUEBLOS BARBAROS

Ya en el siglo III de la era cristiana pueblos bárbaros ingresan a la península por autorización del emperador atravesando el Da nubio. Apenas iniciado el siglo V por la presión de Atila y sus hordas penetraron en la península ibérica alanos, suevos, silingos y vándalos y poco después los visigodos provenientes de Escandinavia que terminaron instalándose en Vandalucía (Andalucía). Los alanos y los suavos se dirigieron al centro pero fueron avasallados por los visigodos; los tres pueblos germánicos. El topónimo Cataluña (tierra de godos) recuerda esa permanencia y Burgos tiene también raíz germánica (“burg” torre, castillo).

De los godos no quedan, pues, rastros morfológicos ni fonéticos; solo introducen en el vocabulario algunas decenas de palabras con connotaciones de la vida doméstica y militar y muchos onomásticos.

Algunas palabras de origen germánico: Rueca, parra, salta, estaca, fresco, arcabuz, mariscal, guerra, feudo, guante, robar, Elvira, Álvaro, Rosendo, Gonzalo, Alfonso, Fernando, Ramiro...

LOS ARABES
En el año 711 se produjo la invasión árabe y con la derrota de Rodrigo, último rey visigodo, quedaron estos dueños de casi todo el territorio; su permanencia duro ocho siglos. Entre tanto el poderoso impero musulmán llegó a erigirse como expresión del pensamiento, y de la cultura; sus bibliotecas, universidades y academias atrajeron a los estudiosos de todo el mundo. Los mudéjares dejaron un riquísimo estilo arquitectónico.

Sin llegar a imponer su lengua los musulmanes lograron vitalizar más aún el español naciente con un léxico amplísimo que alcanza hoy el veinte por ciento de los vocablos castellanos. Son vocablos que aluden a toda s las formas de la cultura que ellos impusieron: la arquitectura las instituciones, la guerra, la industria, el comercio, las ciencias, las artes, la agricultura, la economía, etc.

Vocablos de origen árabe:

Algarabía, alcoba, alfombra, zaguán, alcalde, alférez, arroba, arancel, almacén, alfarero, albañil, azúcar, guadaña...


EL CASTELLANO SE IMPONE A LOS OTROS DIALECTOS


Los condados de Castilla, en el centro mismo del territorio español, que dependieron de un principio de los reyes de León hasta ser unificados por el conde Fernán González, tuvieron en el siglo XI un destino político inesperado. Este destino estaba avalado, es cierto, por un empuje militar que le permitió ganar su independencia y ejercer la hegemonía en el ámbito de la lengua con la absorción de las tres formas del romance hablado por sus vecinos: el leones en el siglo XVIII, en el siglo XV el aragonés y posteriormente el navarro que se le uniría en el siglo XVII.

Esta región mediterránea de avanzada en la lucha contra los moros, Castilla, así llamado por sus castillos fortificados, tiene como destino unificar a España. Al unir su corona con la de Aragón en las postrimerías del siglo XV y expulsar definitivamente a los árabes del reino de Granada, Castilla entrega al mundo la lengua española: el castellano.

Coincidentemente un hecho inesperado, el descubrimiento de América, proyecto el castellano hacia el nuevo mundo. Y un acontecimiento literario, la publicación de la primera gramática, “arte de la lengua castellana” del sevillano Antonio de Lebrija inició la sistematización de la lengua nacional de España.


EL CASTELLANO EN AMÉRICA

El descubrimiento del nuevo mundo puso en contacto a los colonizadores con hombres y paisajes desconocidos. Las costumbres los objetos, los productos del suelo, los animales, los ríos, nada de eso existía antes para ellos, esas cosas tenían un nombre, ¿Para qué crear otro? Las llamaron con las mismas voces que los indios empleaban. Así enriquecieron el idioma con los vocablos indígenas: quechuas, nahuatis, arahuacos, etc. A título de curiosidad señalamos el hecho de aparecer incluida ya en la gramática de Lebrija, publicada en 1493, el vocablo “canoa” recogido por Colon entre los indios arahuacos

Por otra parte la lengua consolidad y una cultura superior coronaron la conquista americana con el legado idiomático que poseemos.

Esto sin perjuicio de admitir las diferencias lingüísticas lógicas, surgidas en América de zona a zona y atribuibles ha:

a. Distintas procedencias regionales de los conquistadores españoles.

b. Distintos grupos indígenas asentados en América.

c. Distintas corrientes inmigratorias posteriores.

d. Distintos ámbitos naturales y circunstancias sociales.

Del quechua (Perú, N. de Chile, N.O. de Argentina): Chacra, vicuña, papa, puna, alpaca, locro, loro...

Del náhuati (Méjico): Tomate, petaca, cacahuate, chocolate, cacao, aguacate...

Del arahuaco (Antillas): Cacique, maíz, canoa, colibrí, guacamayo, caimán...


EL CASTELLANO EN LOS CONTINENTES:

Con diferencias fónicas, tonales y de vocabulario, según las regiones, ese latín vulgar que pasa por el latín español y desemboca en el romance castellano es hablado hoy por millones de habitantes distribuidos en los continentes:


Toda España: hay formas dialécticas, el catalán, el vasco y el gallego.

América del Norte: Méjico y el sudoeste de Estados Unidos

América central: en toda América central y las islas antillas: Cuba, Santo Domingo y Puerto Rico.

América del Sur: toda excepto Brasil, Surinam y Guyana francesa.

África: en las costas del norte de Marruecos, una zona de la costa del oeste y en las islas del golfo de Guinea.

Asia: en Asia menor es hablada por un grupo judeo-español (exiliado durante el reinado de los Reyes Católicos) y en las islas filipinas.

Oceanía: en las islas Palaos y Marianas.

Europa: además de España, en Salónica, por grupos Judíos españoles que abandonaron la península debido a conflictos religiosos a fines del siglo XVI.

Antártica: Sector peruano, argentino y chileno.
RESPONSABLES:
CERRÓN ROJAS, Waldemar José
POMASUNCO HUAYTALLA, Rocío
OROSCO FABIÁN, Jhon Richard