jueves, 28 de febrero de 2008

NIVEL CRÍTICO DE COMPRENSIÓN LECTORA

Un tipo de comprensión de lectura es la comprensión evaluativa, también llamada lectura crítica que consiste en emitir un juicio sobre el texto a partir de ciertos criterios, parámetros o preguntas preestablecidas.

En este caso, el lector lee para detectar el hilo conductor del pensamiento del autor, explicar sus intenciones, analizar sus argumentos, entender la organización y estructura del texto, si el texto tiene las partes que necesita o está incompleto y si es coherente.

Una tarea que se suele utilizar para ayudar al alumnado a desarrollar una lectura evaluativo o crítica es la denominada "técnica del texto interferido" o "anómalo". En esta técnica, el profesor-investigador prepara deliberadamente textos en los que coloca un error, una anomalía o una incongruencia.

Cogemos un pasaje determinado de un libro y lo convertimos en un texto anómalo o interferido. Luego, le damos el pasaje al alumnado para que lo lea y "detecte" el error.

Cada vez que se hace la lectura, la tarea es leer el texto como un detective, ubicando los errores y evaluando. Las investigaciones han demostrado que el entrenamiento en este tipo de textos mejora significativamente el nivel de comprensión de lectura. La técnica se puede utilizar también con estudiantes de Educación Primaria.

Se propone las siguientes actividades:

1. Distingue los hechos de las opiniones
2. Integra la lectura a las experiencias propias
3. Señala las intenciones del autor
4. Opina a cerca de la consistencia o irrelevancia del texto
LOS NUEVE MOUSTROS
y, desgraciadamente,
el dolor crece en el mundo a cada rato,
crece a treinta minutos por segundo, paso a paso,
y la naturaleza del dolor, es el dolor dos veces
y la condición del martirio, carnívora, voraz,
es el dolor dos veces
y la función de la yerba purísima, el dolor
dos veces
y el bien de ser, dolernos doblemente.
jamás, hombres humanos,
hubo tanto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera,
en el vaso, en la carnicería, en la aritmética!
jamás tanto cariño doloroso,
jamás tanta cerca arremetió lo lejos,
jamás el fuego nunca
jugó mejor su rol de frío muerto!
jamás, señor ministro de salud,
fue la saludmás mortal
y la migraña extrajo tanta frente de la frente!
y el mueble tuvo en su cajón, dolor,
el corazón, en su cajón, dolor,
la lagartija, en su cajón, dolor.
crece la desdicha, hermanos hombres,
más pronto que la máquina, a diez máquinas, y crece
con la res de rosseau, con nuestras barbas;
crece el mal por razones que ignoramos
y es una inundación con propios líquidos,
con propio barro y propia nube sólida!
invierte el sufrimiento posiciones, da función
en que el humor acuoso es vertical
al pavimento,
el ojo es visto y esta oreja oída,
y esta oreja da nueve campanadas a la hora
del rayo, y nueve carcajadas
a la hora del trigo, y nueve sones hembras
a la hora del llanto, y nueve cánticos
a la hora del hambre y nueve truenos
y nueve látigos, menos un grito.
el dolor nos agarra, hermanos hombres,
por detrás, de perfil,
y nos aloca en los cinemas,
nos clava en los gramófonos,
nos desclava en los lechos, cae perpendicularmentea
nuestros boletos, a nuestras cartas;
y es muy grave sufrir, puede uno orar...
pues de resultas
del dolor, hay algunos
que nacen, otros crecen, otros mueren,
y otros que nacen y no mueren, otros
que sin haber nacido, mueren, y otros
que no nacen ni mueren (son los más).
y también de resultas
del sufrimiento, estoy triste
hasta la cabeza, y más triste hasta el tobillo,
de ver al pan, crucificado, al nabo,
ensangrentado,
llorando, a la cebolla,
al cereal, en general, harina,
a la sal, hecha polvo, al agua, huyendo,
al vino, un ecce-homo,
tan pálida a la nieve, al sol tan ardido¹!
¡cómo, hermanos humanos,
no deciros que ya no puedo y
ya no puedo con tanto cajón,
tanto minuto, tanta
lagartija y tanta